En antaño, cuando el que escribe era un ingenuo infante mi abuela solía contarme cuentos que hasta el día de hoy, pensaba, eran de su invención. Recuerdo perfectamente cuando me hablo de los Trolls; esos seres enigmáticos, cortos de estatura, mal encarados y de cejas abundantes. Pues bien dicen que a veces la realidad supera a la ficción. No se que tan a menudo sea pero yo, hoy lo he corroborado ya que al dirigirme caminando a la cárcel distrital de la hermosa ciudad de Tizayuca, Hgo (por supuesto es broma lo de “hermosa”) me encontré con el mayor hallazgo que he hecho en los últimos tiempos, definitivamente lo es, no tengo idea de porque estaba ahí, de donde venia, a donde iba, ni mucho menos como se llamaba, solo se que hoy comprobé que los Trolls, SI EXISTEN. Aquí la foto.

Por supuesto este Troll, trataba de camuflarse entre los seres humanos, y lo digo porque traía un sombrero muy parecido a los que usa la gente por aquellos lares de Tizayuca, traía también jeans de los que el grueso poblacional usa, pero sobre todo me llamo la atención la playera que portaba, y que ustedes ya habrán visto, tiene la leyenda
HUEVOS
PATAS Y MOLLEJAS
Con esa frase, este Troll trata evidentemente de confundirnos pues quiere que pensemos que es un individuo “populacho” de los que les gusta la picardía, las malas palabras pero primordialmente los albures –La joya mexicana-. Sin embargo y no obstante de lo excelso de su disfraz, ni Toño (amigo con el que caminaba) ni yo nos tragamos el cuento de que era un humano. Así que, después de este hallazgo, no dudare en que existen los Gnomos, Elfos, Duendes etc.
Foto de Trolls
Jajajaja, pobre señor, la verdad si me pase de madre al sacarle esa foto, pero la verdad fue más fuerte mi lado bromista. Aun así, desde aquí le mando una disculpa por la burla.